spot que nos llama a la reflexión
http://www.youtube.com/watch?v=L11s56ALon0
viernes, 28 de agosto de 2009
martes, 4 de agosto de 2009
Trastorno del Déficit de Atención y/o hiperactividad...trastorno del niño o de los adultos?
El pasado sabado, la revista Somos publicó un extenso artículo, con nombre la espiral del fracaso, refiriendose al Déficit de atención y/o hiperactividad. No pretendo abordar la etiología de este citado síndrome, ya que a la fecha lo recogido son indicadores de conductas en las áreas de atención, hiperatividad e impulsividad, y de estudios neuronales que infieren a un desorden bioquímico en el organismo de las personas, sin embargo en este último punto aún no existe conscenso sobre si su origen es funcional o cerebral, pudiendose inclusive determinar con radiografías cerebrales. En este punto el conocido neuropediatra Dr. Baughman ha contradecido lo hasta ahora elaborado sobre este trastorno.
Más allá del asidero científico presentados por la citada revista y por la información que se viene difundiendo, me queda una reflexión acerca de todo esto y es que hemos tomado como un "mal" a niñ@s que no se ajustan a las expectativas de los adultos; entonces el problema viene de no adaptarse porque si entramos a revisar nuestro sistema nos volvemos locos. Entonces si el dilema es ser parte del patrón de hoy, por qué no se ajustan estos niñ@s?, será porque casi todos los padres trabajan y sus hij@s quedan al cuidado de los abuelos, o las trabajadoras del hogar?, o tal vez porque casi nunca salen al parque y pasan horas en talleres y no jugando? o tal vez porque los video juegos provocan más ansiedad y conductas agresivas?
El problema inicia cuando el niñ@ muestra conductas poco aceptadas dentro de un grupo determinado. La mayoría de los diagnosticados fueron a apartir de mostrar problemas en el colegio. Es allí donde viene el dilema; nuestro sistema educativo surge a partir de la formación de futuros profesionales para que se desempeñen en diferentes campos. La idea es que ese futuro adulto crezca con todas las habilidades cognitivas necesarias para que pueda desarrollarse en ese mundo moderno, aquel en el que falta tiempo para todo. Entonces dónde está el problema del niñ@?, en ser no adaptable a las necesidades de este mundo moderno, o a las expectativas que los padres tienen de sus hij@s?
Cuando la revista Somos nos dice que un niñ@ que no es tratado ingresa a una espiral de fracaso, se refiere a que éste, por poseer el síndrome y no recibir el tratamiento está condenado a fracasar en un mundo que no acepta patrones nuevos. Desde luego existen padres que toman este trastorno mas no como una enfermedad sino como parte de la diversidad que somos las personas.
Es por ello que este mundo necesita tener niñ@s más lábiles a las demandas de los adultos, esto es, un niñ@ que en clase -de más de 20 alumnos por salón- suele parase constantemente, fomentar "chacota" (porque definitivamente le aburre la clase), distraerse con lo primero que ocurre y lo que es peor, no puede controlarse es un niñ@, que es candidato perfecto a padecer TDAH.
Y es que si no educamos a nuestros hiijos, ya que estamos en una vorágine, entre el trabajo, la educación y las metas profesionales, en suma a la falta de tiempo para criar, es obvio que nuestros hij@s van a tener conductas como ser violent@s o tener falta de control.
Es cierto que existen niñ@s que definitivamente tienen más energía y posiblemente exista un tema bioquímico que le origine esa actividad tan alta, pero si reciben el acompañamiento adecuado de sus padres que los acepten y les den los límites necesarios tendrán niñ@s con un buen autoestima capaces de poder desarrollarse adecuadamente en la sociedad. Ahora bien los colegios, obviamente exceptuado a varios, lamentablemente aún no son capaces de abordar la formación de los niñ@s al pie de la letra, ya que forman a un ser humano para que sea un profesional más con los recursos, y no una persona con valores que ha logrado desarrollar sus potencialidades. Lo peor de este escenario, es que desde ya los colegios vienen recomendando terapias y evaluaciones para los niñ@s fuera del patrón y lamentablemente caen en manos de especialistas que optan por medicarlos.
http://www.adhdfraud.com/
Más allá del asidero científico presentados por la citada revista y por la información que se viene difundiendo, me queda una reflexión acerca de todo esto y es que hemos tomado como un "mal" a niñ@s que no se ajustan a las expectativas de los adultos; entonces el problema viene de no adaptarse porque si entramos a revisar nuestro sistema nos volvemos locos. Entonces si el dilema es ser parte del patrón de hoy, por qué no se ajustan estos niñ@s?, será porque casi todos los padres trabajan y sus hij@s quedan al cuidado de los abuelos, o las trabajadoras del hogar?, o tal vez porque casi nunca salen al parque y pasan horas en talleres y no jugando? o tal vez porque los video juegos provocan más ansiedad y conductas agresivas?
El problema inicia cuando el niñ@ muestra conductas poco aceptadas dentro de un grupo determinado. La mayoría de los diagnosticados fueron a apartir de mostrar problemas en el colegio. Es allí donde viene el dilema; nuestro sistema educativo surge a partir de la formación de futuros profesionales para que se desempeñen en diferentes campos. La idea es que ese futuro adulto crezca con todas las habilidades cognitivas necesarias para que pueda desarrollarse en ese mundo moderno, aquel en el que falta tiempo para todo. Entonces dónde está el problema del niñ@?, en ser no adaptable a las necesidades de este mundo moderno, o a las expectativas que los padres tienen de sus hij@s?
Cuando la revista Somos nos dice que un niñ@ que no es tratado ingresa a una espiral de fracaso, se refiere a que éste, por poseer el síndrome y no recibir el tratamiento está condenado a fracasar en un mundo que no acepta patrones nuevos. Desde luego existen padres que toman este trastorno mas no como una enfermedad sino como parte de la diversidad que somos las personas.
Es por ello que este mundo necesita tener niñ@s más lábiles a las demandas de los adultos, esto es, un niñ@ que en clase -de más de 20 alumnos por salón- suele parase constantemente, fomentar "chacota" (porque definitivamente le aburre la clase), distraerse con lo primero que ocurre y lo que es peor, no puede controlarse es un niñ@, que es candidato perfecto a padecer TDAH.
Y es que si no educamos a nuestros hiijos, ya que estamos en una vorágine, entre el trabajo, la educación y las metas profesionales, en suma a la falta de tiempo para criar, es obvio que nuestros hij@s van a tener conductas como ser violent@s o tener falta de control.
Es cierto que existen niñ@s que definitivamente tienen más energía y posiblemente exista un tema bioquímico que le origine esa actividad tan alta, pero si reciben el acompañamiento adecuado de sus padres que los acepten y les den los límites necesarios tendrán niñ@s con un buen autoestima capaces de poder desarrollarse adecuadamente en la sociedad. Ahora bien los colegios, obviamente exceptuado a varios, lamentablemente aún no son capaces de abordar la formación de los niñ@s al pie de la letra, ya que forman a un ser humano para que sea un profesional más con los recursos, y no una persona con valores que ha logrado desarrollar sus potencialidades. Lo peor de este escenario, es que desde ya los colegios vienen recomendando terapias y evaluaciones para los niñ@s fuera del patrón y lamentablemente caen en manos de especialistas que optan por medicarlos.
http://www.adhdfraud.com/
viernes, 17 de julio de 2009
viernes, 12 de junio de 2009
Lactancia materna
Lamentablemente, estoy con mucho trabajo y no podré explicar más acerca del tema. Pero me parece sumamente importante poder compartir este material elaborado por la OMS acerca de la lactancia.
Muchas madres primerizas o inclusive ya por segunda vez (que es lo que me pasó a mi) optamos por dar a lactar a nuestros hijos, por los múltiples beneficios, sin embargo, por diferentes causas, dejan la lactancia por el clásico "se me cortó la leche". La mayoría (incluyéndome) recibimos la recomendación del pediatra que señala que compremos fórmula y "complementemos". Esta bomba de tiempo termina desestimulando nuestras glándulas mamarias y finalmente perdiendo lo más preciado para nuestros bebes.
Espero pues que lo lean todo y que lo compartan con quienes crean que le será útil.
http://www.aeped.es/pdf-docs/relactacion.PDF
Muchas madres primerizas o inclusive ya por segunda vez (que es lo que me pasó a mi) optamos por dar a lactar a nuestros hijos, por los múltiples beneficios, sin embargo, por diferentes causas, dejan la lactancia por el clásico "se me cortó la leche". La mayoría (incluyéndome) recibimos la recomendación del pediatra que señala que compremos fórmula y "complementemos". Esta bomba de tiempo termina desestimulando nuestras glándulas mamarias y finalmente perdiendo lo más preciado para nuestros bebes.
Espero pues que lo lean todo y que lo compartan con quienes crean que le será útil.
http://www.aeped.es/pdf-docs/relactacion.PDF
lunes, 13 de abril de 2009
A los talones del stress y del sindrome burned out
Tuve la oportunidad de pasar por este síndrome a causa de un empleo que tuve. Mis síntomas eran: irritabilidad, mareos, pesadillas al dormir y cansancio general.
El estrés es un desequilibrio físico y psicológico que permite al individuo ponerse ene alerta frente a un entorno que amenaza con su orden. Este desequilibrio nos permite adaptar a las situaciones críticas y superar de manera adecuada retos que se nos presentan. Pero sucede hoy en día que este estado de alerta ya no es de tip0 temporal, es decir, focalizado a una situación de riesgo, sino más bien una forma de vida, es decir crónico.
El síndrome Burned outes el resultado del estress crónico causado por el ejercicio laboral. Denominado por Maslach y Jackson (1981, 1986) el individuo aqueja una baja realización personal en el trabajo, agotamiento emocional y despersonalización.
del cuestionario Maslach Burnout Inventory
(MBI)
El estrés es un desequilibrio físico y psicológico que permite al individuo ponerse ene alerta frente a un entorno que amenaza con su orden. Este desequilibrio nos permite adaptar a las situaciones críticas y superar de manera adecuada retos que se nos presentan. Pero sucede hoy en día que este estado de alerta ya no es de tip0 temporal, es decir, focalizado a una situación de riesgo, sino más bien una forma de vida, es decir crónico.
El síndrome Burned outes el resultado del estress crónico causado por el ejercicio laboral. Denominado por Maslach y Jackson (1981, 1986) el individuo aqueja una baja realización personal en el trabajo, agotamiento emocional y despersonalización.
del cuestionario Maslach Burnout Inventory
(MBI)
viernes, 27 de marzo de 2009
El sueño ..." bueno si no duerme tanto en el día, es mejor... caerá dormidit@ en la noche"
La vorágine en la que crecemos compromete las horas que destinamos al descanso y al sueño, pero este compromiso afecta nuestra formación e influye en nuestro entorno. El no dormir adecuadamente no permite desarrollarnos plenamente - cuando somos niños-ni a desempeñarnos adecuadamente -ya adultos-.
El sueño, muy por el contrario de lo creído, es un fenómeno activo en el cual el ser humano, descansa de las actividades que le generan desgaste de energías. Se le denomina activo porque en este "estado" la persona mantiene un "vínculo receptor" con el entorno de manera permanente, es decir, es capaz de recibir la información de lo que acontece en momentos que duerme e inclusive estimula y activa más áreas del cerebro, en comparación de la vigilia.
La etapa en que el sueño cobra vital importancia es la primera infancia. A partir de las 32 semanas de gestación, podemos decir que el feto duerme. Desde aquel momento el ser humano descansa aparentemente, permitiendole en este lapso formar más conexiones neuronales. Cuando los bebes nacen y hasta los primeros años de vida, su sueño es polifásico, es decir es de varias faces y de intervalos diferentes. Cada niñ@ descansa por tiempos diferentes, lo importante es que lo relice. El establecimiento de una rutina para su sueño es importante; una alternativa adecuada es enseñarle al niñ@ el tránsito de su actividad despiert@ al del sueño, a través de rituales como el baño, la lectura de un cuento, entre otros más creativos. Todos, en suma, le comunican que con ese evento se cierra su día despiert@ y es hora de dormir.
Por el contrario, los adultos y los niños a partir de los 8 años, tenemos un sueño de tipo monofásico, en el que podemos dormir entre 6 a 10 horas, dependiendo de cada organismo y la edad.
Cuántas veces hemos escuchado decir " bueno si no duerme tanto en el día, es mejor... caerá dormidit@ en la noche"...esto es falso. Tanto para el caso de adulto como para el niño, el descanso no representa privarse largas horas en las que el cuerpo quiere descansar, sino más bien descansar cuando el cuerpo lo requiere.
Las consecuencias son evidentes para muchos de los noctámbulos: envejecimiento precoz, poca concentración, irritabilidad, entre otros componentes que afectan la calidad de vida de las personas. Estas consecuencias se deben a que cada vez que dormimos nuestro cuerpo activa sistemas y trabaja en la producción de sustancias que preparan al cuerpo para actividades posteriores. Estas sustancias, como la noradrenalina, la serotonina, la testosterona (por eso la erección en algunos hombres por las mañanas), entre otras ocasionan el buen funcionamiento del organismo en el día asegurando el buen humor, altos niveles de atención y motivación y mayor creatividad.
La importacia que le den los padres y cuidadores de los niños a este aspecto es fundamental, puesto que ellos son los únicos responsables del desarrollo de los niñ@s, así mismo el tiempo que los adultos dediquemos al reposo asegurará que rindamos de manera adecuada a las metas que nos proponemos, evitando así desgastes que nos salen más costosos que los ingresos mismos que procuremos a causa de la falta del descanso.
El sueño, muy por el contrario de lo creído, es un fenómeno activo en el cual el ser humano, descansa de las actividades que le generan desgaste de energías. Se le denomina activo porque en este "estado" la persona mantiene un "vínculo receptor" con el entorno de manera permanente, es decir, es capaz de recibir la información de lo que acontece en momentos que duerme e inclusive estimula y activa más áreas del cerebro, en comparación de la vigilia.
La etapa en que el sueño cobra vital importancia es la primera infancia. A partir de las 32 semanas de gestación, podemos decir que el feto duerme. Desde aquel momento el ser humano descansa aparentemente, permitiendole en este lapso formar más conexiones neuronales. Cuando los bebes nacen y hasta los primeros años de vida, su sueño es polifásico, es decir es de varias faces y de intervalos diferentes. Cada niñ@ descansa por tiempos diferentes, lo importante es que lo relice. El establecimiento de una rutina para su sueño es importante; una alternativa adecuada es enseñarle al niñ@ el tránsito de su actividad despiert@ al del sueño, a través de rituales como el baño, la lectura de un cuento, entre otros más creativos. Todos, en suma, le comunican que con ese evento se cierra su día despiert@ y es hora de dormir.
Por el contrario, los adultos y los niños a partir de los 8 años, tenemos un sueño de tipo monofásico, en el que podemos dormir entre 6 a 10 horas, dependiendo de cada organismo y la edad.
Cuántas veces hemos escuchado decir " bueno si no duerme tanto en el día, es mejor... caerá dormidit@ en la noche"...esto es falso. Tanto para el caso de adulto como para el niño, el descanso no representa privarse largas horas en las que el cuerpo quiere descansar, sino más bien descansar cuando el cuerpo lo requiere.
Las consecuencias son evidentes para muchos de los noctámbulos: envejecimiento precoz, poca concentración, irritabilidad, entre otros componentes que afectan la calidad de vida de las personas. Estas consecuencias se deben a que cada vez que dormimos nuestro cuerpo activa sistemas y trabaja en la producción de sustancias que preparan al cuerpo para actividades posteriores. Estas sustancias, como la noradrenalina, la serotonina, la testosterona (por eso la erección en algunos hombres por las mañanas), entre otras ocasionan el buen funcionamiento del organismo en el día asegurando el buen humor, altos niveles de atención y motivación y mayor creatividad.
La importacia que le den los padres y cuidadores de los niños a este aspecto es fundamental, puesto que ellos son los únicos responsables del desarrollo de los niñ@s, así mismo el tiempo que los adultos dediquemos al reposo asegurará que rindamos de manera adecuada a las metas que nos proponemos, evitando así desgastes que nos salen más costosos que los ingresos mismos que procuremos a causa de la falta del descanso.
sábado, 21 de marzo de 2009
La rutina para la formación de los niñ@s
Que sabemos las personas cuando nos volvemos padres?..Nada.
Muchos se preparan comprando libros, otros estan atentos a los consejos de los abuelos o simplemente siguen su intuición. Frente a un mapa genético o un destino, nuestros hijos son lo que aprenden, los caracteres que heredan y se ajustan a lo que viven.
Desde que la psicología se divorció del teologismo, las personas y los terapeutas empezamos a pensar en la responsabilidad que tenemos sobre nuestra conducta. Existen diversas corrientes que proponen el estudio, análisis y la intervención trabajando desde el pasado de la persona, hasta modificando conductas del presente, con técnicas más puntuales.
Una de ella es el trabajo con las rutinas.
La rutina a pesar de que para los adultos nos resulta tediosa e inclusive enfermiza, para los niñ@s es un marco de referencia que le brinda seguridad, ya que le permite organizar sus actividades de manera eficiente y cumplir con todos sus deberes.
Los niñ@s al nacer vienen ya con una estructura de horarios y las madres podemos tomar atención de ella. Esta, en su mayoría, se encuentra amarrada a las actividades de la madre. Desde la gestación las mujeres podemos sentir cuando nuestros hijos tienen actividad y cuáles son las horas de mayor frecuencia. Sólo es cuestión de tomarle atención.
Para el caso de los bebés establecer las horas de sueño, de juego, y de alimentación l@s prepara para su infancia y etapa escolar; por otro lado a los padres les permite organizar sus actividades laborales con las de sus hij@s pequeños.
Una alternativa, cuando estan en los primeros meses de vida es ir separando, de a pocos, los espacios entre la alimentación, es decir monitorear cada cuantas horas el bebe lacta. Por otro lado tambien tomar en cuenta a qué horas duerme. Obviamente el niñ@ cuando es menor de los 3 meses, su sueño es más prolongado, pero a medida que va creciendo estos se vuelven menos frecuentes y tambien deben ser monitoreados. Llevarle esta rutina (una alternativa es tomar nota de las horas exactas) le brinda la oportunidad a los padres de disponer del tiempo necesario para dedicarle a sus pequeños conociendo las horas precisas en las que estan despiertos y con ganas de jugar.
Para cuando el niñ@ crece y entra a la etapa de la infancia y con ella la escolar, la rutina pasa de ser una agenda para los padres a un ser las reglas en las que los éstos, conjuntamente con sus hij@s establecen para cada día. Es así por ejemplo el niñ@ una vez que ha acabado de hacer sus tareas puede empezar a jugar (agenda y regla). Un punto importante para esta etapa es que los niñ@s participen en la confección de sus rutinas, ya que les permite sentirse comprometid@s con el cumplimiento de las normas de la casa; así mismo se debe tomar en cuenta que son disposiciones que idóneamente se deben seguir, pero que de vez en cuando se pueden cambiar, de esta manera se le enseña al niñ@ que las actividades pueden variar o diversificarse en algunos dias. En esta etapa es básico fortalecer el sistema de rutinas, porque así el padre cuando exige al niñ@ cumpir con los deberes, éste tiene un asidero establecido por ambas partes (padre e hij@).
Para cuando el niñ@ entra a la pubertad y luego la adolescencia la rutina, entendida para este tambien como parte de las reglas de la casa varía en función a su nuevo entorno. Como todos sabemos esta etapa es social y está muchas veces cargada de actividades paralelas de tipo académido y recreativo. Éstas demandan más tiempo de él y le restan a la familia. Los padres debemos respetar y mantener en firme la construcción, en conjunto, de la rutina, manteniendo y conciliando ese espacio de encuentro familiar con las nuevas actividades de ellos.
En suma el uso de las rutinas resulta es una alternativa útil para la formación de nuestros hijos. Cuando éstos ya se encuentran en la juventud y la adultez les resulta más fácil organizarse y adaptar sus obligaciones con tiempos de recreación y no colapsar por las multiples actividades y responsabilidades que afrontamos hoy en día. Cabe resaltar que éste lleva un estilo de vida en libertad, ya que está creada por él mismo.
Muchos se preparan comprando libros, otros estan atentos a los consejos de los abuelos o simplemente siguen su intuición. Frente a un mapa genético o un destino, nuestros hijos son lo que aprenden, los caracteres que heredan y se ajustan a lo que viven.
Desde que la psicología se divorció del teologismo, las personas y los terapeutas empezamos a pensar en la responsabilidad que tenemos sobre nuestra conducta. Existen diversas corrientes que proponen el estudio, análisis y la intervención trabajando desde el pasado de la persona, hasta modificando conductas del presente, con técnicas más puntuales.
Una de ella es el trabajo con las rutinas.
La rutina a pesar de que para los adultos nos resulta tediosa e inclusive enfermiza, para los niñ@s es un marco de referencia que le brinda seguridad, ya que le permite organizar sus actividades de manera eficiente y cumplir con todos sus deberes.
Los niñ@s al nacer vienen ya con una estructura de horarios y las madres podemos tomar atención de ella. Esta, en su mayoría, se encuentra amarrada a las actividades de la madre. Desde la gestación las mujeres podemos sentir cuando nuestros hijos tienen actividad y cuáles son las horas de mayor frecuencia. Sólo es cuestión de tomarle atención.
Para el caso de los bebés establecer las horas de sueño, de juego, y de alimentación l@s prepara para su infancia y etapa escolar; por otro lado a los padres les permite organizar sus actividades laborales con las de sus hij@s pequeños.
Una alternativa, cuando estan en los primeros meses de vida es ir separando, de a pocos, los espacios entre la alimentación, es decir monitorear cada cuantas horas el bebe lacta. Por otro lado tambien tomar en cuenta a qué horas duerme. Obviamente el niñ@ cuando es menor de los 3 meses, su sueño es más prolongado, pero a medida que va creciendo estos se vuelven menos frecuentes y tambien deben ser monitoreados. Llevarle esta rutina (una alternativa es tomar nota de las horas exactas) le brinda la oportunidad a los padres de disponer del tiempo necesario para dedicarle a sus pequeños conociendo las horas precisas en las que estan despiertos y con ganas de jugar.
Para cuando el niñ@ crece y entra a la etapa de la infancia y con ella la escolar, la rutina pasa de ser una agenda para los padres a un ser las reglas en las que los éstos, conjuntamente con sus hij@s establecen para cada día. Es así por ejemplo el niñ@ una vez que ha acabado de hacer sus tareas puede empezar a jugar (agenda y regla). Un punto importante para esta etapa es que los niñ@s participen en la confección de sus rutinas, ya que les permite sentirse comprometid@s con el cumplimiento de las normas de la casa; así mismo se debe tomar en cuenta que son disposiciones que idóneamente se deben seguir, pero que de vez en cuando se pueden cambiar, de esta manera se le enseña al niñ@ que las actividades pueden variar o diversificarse en algunos dias. En esta etapa es básico fortalecer el sistema de rutinas, porque así el padre cuando exige al niñ@ cumpir con los deberes, éste tiene un asidero establecido por ambas partes (padre e hij@).
Para cuando el niñ@ entra a la pubertad y luego la adolescencia la rutina, entendida para este tambien como parte de las reglas de la casa varía en función a su nuevo entorno. Como todos sabemos esta etapa es social y está muchas veces cargada de actividades paralelas de tipo académido y recreativo. Éstas demandan más tiempo de él y le restan a la familia. Los padres debemos respetar y mantener en firme la construcción, en conjunto, de la rutina, manteniendo y conciliando ese espacio de encuentro familiar con las nuevas actividades de ellos.
En suma el uso de las rutinas resulta es una alternativa útil para la formación de nuestros hijos. Cuando éstos ya se encuentran en la juventud y la adultez les resulta más fácil organizarse y adaptar sus obligaciones con tiempos de recreación y no colapsar por las multiples actividades y responsabilidades que afrontamos hoy en día. Cabe resaltar que éste lleva un estilo de vida en libertad, ya que está creada por él mismo.
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